Tercer semana de agosto 2024
No he asimilado el resultado de mis estudios y ahora debo enfrentarme a lo que sigue...
Martes 20 de agosto, primer cita con el oncólogo, ahí vamos, temerosos, pero juntos.
Esperar, esperar y esperar. Por fin, el doctor claro, sincero, sin miedo, sin tapujos me advierte de lo delicado de mi condición, es momento de actuar, no puedo esperar más.
Más estudios, mas sangre, mi miedo interminable a la sangre, a las agujas, a todo lo que estoy enfrentando.
Jueves 22 de agosto, tempranito nuevamente al hospital, a ingreso, ahí está él, siempre conmigo, siempre de mi mano, él habla, yo no puedo, tengo mucho miedo, cuando mencionan mi nombre es hora de entrar, enfréntalo Guadalupe, como puedas, tal vez solo esto baste.
Llanto y más llanto, me cambio, me canalizan, me asignan cama, esperar el momento de ingresar a quirófano.
Nuevamente mencionan mi nombre, a quirófano....y ahí voy, él sigue a mi lado, me acompaña, me alienta, me ama, yo solo siento mucho mucho miedo, no entiendo, no comprendo por que me está pasando todo esto a mi, qué hice? en qué fallé? Dios, porqué me castigas así?
Nunca me habían ingresado a un quirófano, mi esposo firma la responsiva, se despide de mi y me dice aquí te espero, aquí voy a estar, yo no quiero alejarme de él, pero es momento.
El tiempo fue eterno, siento todo lo que me hacen, a pesar de la anestesia estoy consciente, mi cuerpo, mi voluntad, no me pertenecen ahora, solo puedo rezar con todas mis fuerzas y esperar que este procedimiento sea el único que necesito. Por fin termina la biopsia, me trasladan a recuperación, ahí adormilada, adolorida, desesperada, solo resta esperar a que me den de alta, solo quiero salir, quiero ver a mi esposo, que regresemos a casa, nuestro lugar seguro.
Por fin me dan de alta, gracias Dios, por favor ayúdame, es mi última esperanza para estar bien, ya pasó, por favor no permitas que vuelva a pasar por esto....que equivocada estaba.
Mi esposo va por mi, lo primero que veo al salir de la sala de recuperación es a él, sus ojos, su sonrisa, nunca lo voy a olvidar, me da la mano, me pregunta cómo estoy, cómo me siento, me ayuda a cambiarme, me ayuda a caminar, con él, de su mano no necesito más.
Por fin en casa, a descansar, a llorar y a esperar resultados...
Dios por favor no me abandones.


Comentarios
Publicar un comentario